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La recuperación de esta tradición de la fiesta en ningún momento se hizo con objetivos folcloristas. Era una voluntad de respeto al pasado y un medio de construcción del futuro cultural de unos nuevos ciudadanos que empezaban a echar raíces en una nueva ciudad y que necesitábamos, sobre todo, ser los jóvenes protagonistas de este futuro. Un futuro que en enero de 2010 cumplió los treinta años.
Toda una caminata desde entonces. En estos momentos es la fiesta que más ha arraigado en nuestra ciudad. Una fiesta que cada año ha aportado nuevos elementos. Ha sido viva y ha evolucionado junto a sus ciudadanos.
La ilusión, el trabajo, los objetivos claros, han hecho de "NOCHE DE REYES" un gran centro de interés donde se recogían diferentes propuestas de cómo entender una acción hacia el mundo de los niños. Un centro de interés sin "pilas" ni "controles remotos", sin aventuras violentas ni superhéroes, sin "Mickey" ni "Papa Noel".
La imaginación, la ternura, la fantasía, la belleza, el arte... han sido las constantes que esta fiesta siempre ha priorizado, constantes que se han vestido cada inicio de año-del 1 al 5 de enero-de una serie de personajes y situaciones para empezar a contar el cuento, un cuento de invierno, un cuento que sólo se puede escuchar si viene en Cornellà.
"NOCHE DE REYES" ha sido, gracias a una serie de personas que han aportado toda su sensibilidad, a una institución como el Ayuntamiento, que ha puesto los medios, ya todos los ciudadanos que han disfrutado, una fiesta nuestra. Una celebración "contemporánea" dentro del mundo de las fiestas populares desde una ciudad, hace muchos años, terca y luchadora que sólo quería estar junto a muchas otras que velaban por un tratamiento nuevo, honesto, dinamizador y educativo de la cultura de los niños.
La ficha técnica, diríamos, de esta fiesta es muy complicada de explicar los muchos elementos que tiene. Muchos de ellos se han ido añadiendo poco a poco, año tras año. Otros, que en su momento sirvieron para enriquecer ciertos apartados, han desaparecido con el paso del tiempo. Pero los puntales, que son muchos, se mantienen.
Esta fiesta se puso en escena, por primera vez, en 1981, con el empuje de diez personas. Posteriormente, en alguna de las ediciones, han estado trabajando trescientas, siempre coordinados por un equipo base dirigido por los técnicos del Área de Cultura del Ayuntamiento, que diseñan las características, cada año, de la fiesta. Los trabajos de preparación comienzan en otoño.
Apareció públicamente, con nombre propio, en nuestra ciudad en 1981, aunque hace muchos años actuaba en la Fiesta Mayor de Corpus haciendo sólo juegos de magia. Fue en su madurez como mago cuando decidió dedicarse totalmente a hacer de mediador entre los tres Reyes Magos y los niños de nuestra ciudad. Todo el año observa las estrellas para adivinar dónde y cómo llegan en Melchor, Gaspar y Baltasar en Cornellà.
Nuestro Mago vive en la Torre de la Miranda, donde los días previos a abrir su campamento oriental, los niños pueden visitar su laboratorio. Sólo el laboratorio, porque la verdad es que nadie lo ve hasta el día 1 de enero, cuando recibe a todos los chicos y chicas en su tienda oriental, en el campamento que cada año se levanta en la ciudad, ahora en Parque de Can Mercader para preparar la llegada de los Reyes.
Maginet es una persona amable, sabia y muy dulce, y también un poco travieso y ausente cuando se empeña con sus pociones mágicas. Un mago de verdad.
En 1983, con motivo de una serie de protestas por parte de Maginet, se resolvieron sus problemas de espacio. Apareció en nuestra ciudad el primer Campamento Oriental, que acomodaba, dignamente, los pajes reales que avanzaban su visita para preparar con Maginet la llegada de los Reyes. También se logró que los chicos y las chicas no tuvieran que subir todos los escalones de la Torre de la Miranda para dar el Mago, en su laboratorio, la carta dirigida a Sus Majestades.
En el campamento, una tienda llena de humo de colores y de estrellas daba la bienvenida a aquellos niños que con ojos de ternura y con la mano temblorosa mano daban, el Maginet, aquellas cartas llenas de palabras, muy bien escritas, y de dibujos llenos de colores.
Aquel primer campamento se instaló en el patio de Can Vallhonrat. En otras ediciones, el campamento ha rodeado por la Plaza de los Enamorados, el Plan de Lamar, en Can Moritz, el Plan de la estación del Carrilet y, en los últimos años y definitivamente, en el Parque de Can Mercader.
Fue en 1985 cuando este espacio se configuró con unos contenidos y actividades que han llegado, básicamente, hasta las actuales ediciones. Los contenidos de esa ampliación se basaban en la instalación de cinco tiendas orientales donde los niños podían entrar para hacer una serie de actividades relacionadas con la fiesta: construcción de farolillos para ir a recibir a los Reyes, narración de cuentos de invierno, escribir la carta dirigida a Melchor, Gaspar o Baltasar, todo decorándola con cenefas, tomar té, construir juguetes...
Al fondo del recinto, y mucho mayor que las otras, la tienda de Maginet: majestuosa y fantástica.
Los pajes y otros personajes llenan el espacio dan vida con sus dramatizaciones. Una hoguera calienta los visitantes. En el tiempo de espera para entrar en las tiendas se puede visitar el "Zoco" (pequeño mercado con productos artesanales) o el espacio de los corrales con animales de granja.
Todo un espacio que nace el día 1 de enero y que desaparece el día 5. Cada año hay cambios y diseños nuevos en la decoración, sobre todo en los alrededores de la tienda de Maginet, ya veces para poder acceder hay que subir a un barco para cruzar un lago o pasar por un puente o por debajo de una cascada. Las otras tiendas variaban los contenidos.
Día cinco de enero. Dos cuartos y cinco de siete de la tarde. Las luces de la plaza se apagan, como si las miles de personas, bien apretaditas por no tener frío, hubieran soplado suavemente las velas que deslumbran el adiós al crepúsculo. De lejos, acompañada de la noche, la música, como si los niebla, va invadiendo todo el espacio. Se la señal: el espectáculo comienza.
A un lado, elevado, aparece Maginet en medio de los gritos de saludo de todos los
—Nens i nenes de Cornellà...! estas palabras hacen enmudecer a todos. Se le debe escuchar. Cada palabra, cada suspiro, cada movimiento que hace hay que escuchar, hay que sentirlo, hay que mirarlo.
Y llega silencio. Maginet levanta los brazos hacia el cielo y pronuncia las palabras mágicas de su hechizo:
El vol del mussol,
la cua del gat
del Baix Llobregat!
Todo el mundo busca, en medio de las ventanas que dibujan las cabezas de la gente de enfrente, por donde aparecerán los Reyes, como llegarán!
Allá abajo, de repente, se ven unos pajes pintados con humos de colores. Unos focos iluminan de purpurina dorada otros pajes abanderados, al otro lado. Y la música, que ha ido extendiendo su presencia, empieza a ponernos la "carne" de gallina.
De repente, por donde no se espera nadie, aparecen, aunque lejos, los tres Reyes. Los gritos de todos se añaden como notas espontáneas en la partitura que se interpreta.
Poco a poco los Reyes se acercan y llegan donde Maginet les espera. Los cuatro suben sobre el entarimado y saludan todos los ciudadanos y forasteros que han ido a recibirlos.
La llegada siempre ha sido uno de los apartados más esperados de la fiesta "Noche de Reyes". Cada año la llegada es diferente pero, eso sí, la espectacularidad, la belleza, la imaginación son reglas que siempre están presentes.
El primer año, en 1981, llegaron bajando por el campanario de la Plaza de la Iglesia.
En 1982, elevados en globo en medio de los altos edificios de San Ildefonso.
En 1983, sobre el ferrocarril a vapor de los Ferrocarriles Catalanes, pocos años antes de enterrar esta línea férrea en el Barrio Riera.
En 1984, aparecieron volando sobre tres Pegasos (caballos alados) en la Plaza Cataluña.
En 1985, bajo una gran nevada, el Castillo de Cornellà.
En 1986, el planeta Saturno acompañó a los tres Reyes hasta La Plaza San Ildefonso.
En 1987, salió de nuevo humo de la vieja e inmensa chimenea del Parque de las Aguas, como saludo a Melchor, Gaspar y Baltasar.
En 1988, llegaron a la Plaza Cataluña en una nube, bajando por una larga escalera.
En 1989, como el primer año, aparecieron por el campanario de la Plaza de la Iglesia.
Con motivo de la inauguración del Parque de Can Mercader en el año 1990, utilizaron un barco de vela navegando por el lago del parque.
En 1991 utilizaron un viejo tren a vapor de Renfe para llegar hasta debajo de la Torre de la Miranda.
El año de las Olimpiadas, 1992, por primera vez en la historia milenaria de nuestra ciudad, nos visitaron en un fantástico ovni en la plaza Tarradellas.
Un año después, en 1993, en medio del Parque de la Ribera apareció un volcán rojizo, por donde después de una gran erupción se asomaron con sus coronas.
Al año siguiente, en 1994, Maginet, diciendo sus palabras mágicas, transportó los Reyes hasta nuestra ciudad dentro de tres burbujas galácticas en la Plaza de San Ildefonso.
Y en 1995, en Melchor, Gaspar y Baltasar, salieron de un gran libro de cuentos donde los dibujos que la ilustraban, animaban y tomaban vida para llegar a los niños que los esperaban en el campo de fútbol de la Vía Férrea.
Ya en 1996, los grandes cañones de luz buscaban su presencia en el cielo de la ciudad, hasta que aparecieron todo volando dentro de un Helicóptero que aterrizó en la Plaza de Europa.
En 1997, el mismo en que TV3 retransmitía la llegada y la cabalgata de Cornellà, sus Majestades hacían aparición en nuestro municipio, el Parque de la Infanta, montando tres grandes elefantes africanos con los que habían atravesado medio mundo.
Al año siguiente, en 1998, una pirámide de vidrio descendía todo volando, con los tres Reyes dentro. Lo hicieron en la Feria de Cornellà, buscando la otra gran pirámide, la que da entrada al recinto ferial.
Y los siguiente, en 1999, los ciudadanos de Cornellà presenciaron una de las llegadas más espectacular de todas. Sus Majestades, a bordo de un gran barco de papel, atracaban en las costas de la plaza de San Ildefonso, convertidas en un mar de papel gracias al bestiario marino de la Cía. Sarruga.
Y al final llegaremos a la fecha mágica, en el año 2000. Y los reyes querían rendir un homenaje a esta cifra milenaria. De alto de 3 carrozas decoradas con un 0 cada una, llegaron al borde de Maginet, que con un 2 los esperaba para formar juntos, el número 2.0.0.0. Esto sucedía en el Parque de la Infanta.
Si el año 1997, los Reyes llegaron a Cornellà en elefantes en 2001 lo hacían arriba de 3 magníficos dromedarios, los que había guiado Maginet sobre un globo aerostático para llevarlos ante los niños en Plaza San Ildefonso.
En el año 2002 Maginet cumplía 20 años como astrólogo y mensajero oficial de los Reyes Magos a Cornellà. Por este motivo sus majestades llegaron arriba de un pastel de cumpleaños gigante, con dos velas en la Feria de Cornellà. Maginet aunque la edad, las pudo soplar.
En 2003, los Reyes repetían lugar de convocatoria, y arriba de un autobús rojo de dos plantas descapotable, aparcaban con empresas pajes, los juguetes y el carbón, en Fira de Cornellà.
En 2004, era un año especial. El Tranvía llegaba a Cornellà. Y si cuando el tren se despedía antes de ser enterrado, acompañando a los Reyes, o al 91 visitaban Cornellà con una vieja máquina de RENFE, El monarcas no querían perder la oportunidad de estrenar el Trambaix, inaugurando las estaciones que hay cerca del Parque de la Infanta.
Elefantes, dromedarios... quizá faltaban los caballo, ¿no? Pues he tú aquí que tres elegantes caballos, cabalgando con solemnidad condujeron hasta Cornellà a Melchor, Gaspar y Baltasar, hasta descabalgar en la Plaza de la Iglesia, en 2005.
En 2006, una gran estrella blanco descendía en la Plaza San Ildefonso al encuentro del Mag Maginet. Tras él, tres globos aerostáticos que le seguían, aterrizaban con un rey dentro de cada uno.
Sus Majestades de Oriente, también trabajan por la sostenibilidad y el medioambiente, así que en este año 2007, y con voluntad de dar ejemplo, impulsados por pedales de 3 triciclos descomunales, rodaron por el Parque de la Infanta, hasta llegar a la escultura de la libertad, donde los esperaba su viejo amigo Maginet.
En 2008, los reyes hacían aparición en la Plaza San Ildefonso sobre unos artefactos, en los que destacaba en cada uno de ellos, una gran corona, una diferente del otro, y un pedazo de las míticas palabras mágicas que pronuncia Maginet: el vol del mussol... la cua del gat... del Baix Llobregat... Le habían encargado el diseño de tan maravillosas piezas al escultor Jordi Rocosa.
En el año 2009 en la Feria de Cornellà, y volando, como en el año de la pirámide, primero el Mag Maginet en un zeppelín rojo, se desplazaba al encuentro de los Reyes, que llegaban en Cornellà flotante dentro de un otro zeppelín mucho mayor, este de color naranja y morado.
Y en 2010 otra vez en la Feria de Cornellà, primero el Mag Maginet en un torre iluminada que se desplazaba al encuentro de los Reyes, que llegaban en Cornellà encima de tres camellos gigantes mecanizados.
En el año 2011 en el Parque de la Infanta, primero el Mag Maginet acompañado de una Niña gigante de papel se dirigía hacia el encuentro de los Reyes, que llegaban sobre tres pajaritas de papel precedidas por un pájaro, también de papel, que abría el paso.
En el año 2012 en la Fira de Cornellà, el Mag Maginet explica un cuento. Intervienen el sol, la lluvia, una mariposa y un árbol. Se proyectan imágenes a la vez que estos personajes y el Maginet interactúan en el escenario y finalmente aparecen los tres Reyes.
En el año 2013 en el Parque de la Infanta, el Mag Maginet llega al escenario tras una niebla de humo. En la entrada del parque aparecen los tres Reyes montados sobre tres alfombras voladoras.
Con la llegada de los Reyes, y acompañados de Maginet, se dirigían hacia la rúa de carrozas para iniciar, por toda la ciudad la cabalgata.
En los primeros años de celebración de esta fiesta, uno de los objetivos prioritarios fue sacar el aire carnavalesco de esta rúa. Es por ello que, desde el año 1981 hasta el año 1992, los tres Reyes Magos desfilaban encima de tres "corceles" o con carruajes antiguos tirados por caballos.
En las carrozas, unos sobre otros, niños y jóvenes, encabezados por la primera plataforma con ruedas (arrastradas por tractores los pocos agricultores que quedan en la ciudad), Maginet inicia la lluvia de caramelos.
Miles de personas, esperan en las aceras plazas, por todas partes donde se ha anunciado su paso, la comitiva de los personajes principales de esta fiesta.
El recorrido maratoniano, por todos los barrios de una ciudad de más de 90.000 habitantes, tiene una duración de cuatro horas y llegan a lanzar por las calles más de tres toneladas de caramelos.
Cuando ya han recorrido varios barrios, la comitiva siempre satura en la Plaza de la Iglesia para cumplir el ritual de la subida al balcón del Ayuntamiento. Primero llegan los pajes con sus estandartes, banderas 1 antorchas.
Detrás aparecen Maginet acompañado de los tres Reyes. Los cuatro se dirigen hacia el público y es el único momento en que todo el mundo los puede ver de muy cerca e incluso tocarlos. Tras los apretones de manos, sonrisas y caricias hacia los más pequeños, en Melchor, Gaspar y Baltasar inician la subida, por la escalera de madera, en el balcón donde les espera el Alcalde de la ciudad.
La recuperación de la tradición se ha cumplido y con las palabras de bienvenida del Alcalde y el saludo a todos los ciudadanos en forma de pequeño discurso de Melchor, todos bajan hacia la plaza para continuar este desfile.
Antes, sin embargo, hay que repartir entre los asistentes al acto el inmenso Roscón que, año tras año (desde 1982), es un poco mayor, y también más relleno, gracias al pastelero de Can Moles.
Toda la corte vuelve de nuevo a las carrozas y continúa el camino hacia los barrios que quedan por visitar.
Bufandas, guantes, gorros de lana, esperan pacientemente a que la estrella de la primera carroza, donde Maginet, aparezca por el fondo de la calle. En las otras cinco carrozas van los tres Reyes y todo de caritas de todas las edades, con la nariz rojizo, lanzando caramelos.
La decoración de las carrozas ha ido cambiando. Si desde el año 1981 hasta el 89 insistimos que buscar temas, cada año más próximos al mundo de los niños, desde una serie de problemas-un año los caballos de carruaje de un Rey se desbocó y arrolló un coche ... - Se decidió por volver a los Reyes a las carrozas, rodeados de purpurina y con una ambientación clásica y muy bien acabada. Hacen gozo!
La fiesta bien ya se acaba. Las calles medio bits, envueltos con papeles de caramelos, dulces y con la añoranza de la plenitud, están preparados para poner en escena el desenlace, el último acto: la noche.
La noche de Reyes y la noche de San Juan son, quizás, las noches más mágicas del año. Todo el mundo se deja llevar un poco. Todo el mundo espera que, aunque sea en sueños, en Baltasar o Melchor visiten su habitación, y siguiendo un ratito a su cama y que pongan la mano en el saco para sacar ese presente, esa esperanza, ese deseo.
En Cornellà ya son muchos los niños que han sido visitados por los tres Reyes y Maginet. Desde 1981, Sus Majestades y el Mago, que conoce la ciudad palmo a palmo, entran en una serie de viviendas por los balcones y los ventanales a través de las escaleras que transportan sus pajes. Los que hemos estado presentes en estas visitas nos hemos llevado las últimas sensaciones de ternura que la fiesta "Noche de Reyes" siembra cada año en nuestra dura y terca ciudad.
El tiempo se acaba y aún unos cuantos regalos en el fondo del saco. En medio de correderas y antes de que salga el sol, todos los personajes de este cuento vacían sus últimos presentes junto a una fuente de la plaza, en una parada de autobús, a la entrada del Metro o la estación del Carrilet... para aquellos que han madrugar para ir a trabajar el día de Reyes.
Cuando ya las luces dejan verse, al fondo, el mar Mediterráneo calmado por el amanecer del joven invierno, parece también, un poco culpable de las sensaciones que estos días nos han abrigado.
Las fiestas populares, en cuanto a su difusión, tienen una gran ventaja sobre las actividades culturales puntuales. Todo el mundo se acuerda. Todo el mundo lo sabe. No hay que recordarlo con los medios publicitarios habituales.
De todos modos, cuando nació la fiesta y en los primeros años de su existencia, se hicieron una serie de acciones para que la ciudad se diera cuenta que calla su participación para, todos juntos, construir una tradición lúdica y diferente : "Noche de Reyes".
En el tiempo, la invitación al amigo de clase o en la vecina, los tíos de San Bol y las primas de L'Hospitalet, ha sido la difusión más activa y eficiente para el conocimiento de esta actividad en Cornellà y en la comarca del Baix Llobregat. Los medios de comunicación (periódicos, televisión y radio) han hecho el resto.
De todas formas hay que destacar dos aspectos importantes que esta fiesta siempre ha cuidado.
Desde el año 1981 se edita cada año un cartel, confeccionado por profesionales del mundo de la ilustración, pintores, diseñadores, dibujantes, dibujantes... Todos ellos han dado la visión personal de estos personajes. Nosotros tan sólo los marcábamos tres referencias: "Noche de Reyes" como título, Cornellà de Llobregat y la tradición de la escala.
El otro aspecto tenía como objetivo la difusión y el conocimiento del personaje de Maginet. Es por ello que en 1985 apareció el primer cuento corto sobre las aventuras y desventuras de nuestro Mago. Desde entonces, cada año se encarga a escritores, cuentistas o por personas vinculadas al mundo del niño y también, a veces, se ha optado por el concurso, la creación de un texto para los niños. Después, con la ilustración de una serie de artistas que han colaborado, el cuento llegaba a todas las escuelas de la ciudad. El instituto Municipal de Educación y todos los maestros se encargan de que el cuento se trabaje con los niños y las niñas.
Los contenidos, las aventuras de este mago en estos 25 cuentos ya editados, han logrado en nuestra ciudad que Maginet sea tanto o más conocido que Melchor, Gaspar y Baltasar.
Que os parece recordar algunos pequeños párrafos de estos cuentos y poder conocer sus autores e ilustradores:
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1985 |
1986 |
1987 |
1988 |
1989 |
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1990 |
1991 |
1992 |
1993 |
1994 |
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1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
1999 |
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2000 |
2001 |
2002 |
2003 |
2004 |
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2005 |
2006 |
2007 |
2008 |
2009 |
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2010 |
2011 |
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Para terminar esta descripción de la fiesta "Noche de Reyes", sería divertido utilizar una serie de recuerdos y anécdotas y también alguna humilde reflexión con el espíritu de colaborar en la ampliación de recursos para este futuro, todavía joven, de nuestra fiesta.
¿Recuerda el año 1981 la llegada de los Reyes bajando por el campanario de la Plaza de la Iglesia? Gaspar y Baltasar parecía que eran los más ágiles. En cambio en Melchor dio la imagen que tal vez había dado demasiada con las comidas de Navidad y San Esteban. Para ser fieles a la verdad hay que explicar que la capa dorada se enganchó a la aguja del reloj del campanario.
Un año, el campamento quisieron poner, en los corrales, muchos animales de granja para hacerlo más bonito. Cuando aún los animales, con las prisas, no estaban bien atados y con la añoranza de su masía, algunos quisieron ir a dar una vuelta por la ciudad. Los protagonistas fueron dos burros tres ovejas. La guardia urbana y los organizadores tuvieron que hacer un amplio despliegue y como siempre gracias a la colaboración ciudadana, los fugados volvieron a su cauce. Por cierto, un asno se encontró a punto de traspasar la frontera con Esplugues.
En 1982, cuando aún la Fiesta no era muy conocida, en una visita de Baltasar y Maginet a una familia del barrio de Lindavista a las cuatro de la madrugada, después de dar los regalos a los niños, el padre nos hacer una divertida confesión: nos enseñó la escopeta cargada. Pensó que éramos unos ladrones que nos habíamos inventado toda esta historia para trabajar aquella noche. Nos pidió disculpas. Eh no creía ya con los Reyes.
En una cabalgata, cuando aún la línea del Carrilet no estaba enterrada, en el paso a nivel del barrio Riera una de las carrozas se detuvo el corazón de las vías. La cabeza del dragón, que lanzaba caramelos por su boca, topaba con unos cables. Los silbidos del Carrilet que se acercaba ayudó a cabo el momento más histórico. imagina al día siguiente las portadas de los periódicos! Pero Maginet, levantándose las faldas, dio un salto de su carroza y pudo detener el tren a tiempo. Por carácter más dulce la espera, los pajes obsequiaron al maquinista con una bolsa de caramelos y los pasajeros con unos cuantos puñados.
Dentro del apartado de hechos que no se consolidaron, con el paso del tiempo, hay que recordar las cenas que grupos de jóvenes habían organizado la noche de Reyes para hacer más corta, y en grupo, la espera hasta las 6 de la madrugada para salir a la calle a buscar los regalos que los Reyes habían dejado en las plazas, paradas de bus, esquinas.
También en 1986 queríamos que para el día de Reyes, aparte de comer el roscón con sorpresa, en Cornellà y sus pastelerías ofrecieran también los "Dados Mágicos" de mazapán de Maginet. Sólo unas cuantas pastelerías respondieron a la propuesta, y el esfuerzo y el coste detuvieron la experiencia en otros años.
Otra propuesta que no prosperó, por otros motivos, fue la "Colla de los Avestruces" de Cornellà. En el año 1986 para dinamizar la cabalgata, nacieron cuatro avestruces de cartón-piedra hechos por Xavier Juez. Su función era encabezar la cabalgata, caminando por el espacio del público y, de vez en cuando, se agachaban y cagaban caramelos. Sólo salían una vez al año, para la cabalgata. Al año siguiente nacieron dos hembras más. El grupo de los seis avestruces ya se había completado. Además se estrenó la Danza de los Avestruces de Cornellà, que se bailó ante el Ayuntamiento, antes de que los Reyes subieran al balcón.
Habíamos conseguido por primera vez tener un bestiario popular en nuestra ciudad pero, meses después, varios pendencieros los quemaron provocando un incendio en el viejo cine Club. El elevado precio por la construcción de aquellas aves y la carencia de un espacio seguro para su reposo y seguridad hicieron desistir su recuperación.
Este hecho, este intento de buscar nuevos elementos para la dinamización de la cabalgata, respondía a la preocupación de caracterizar y resolver, quizás, el apartado más difícil de "Noche de Reyes".
A estas alturas, 1995, la cabalgata sigue sin resolver toda una serie de problemas que la hacen agotadora y deslucida. El primer paso que habría que hacer es una revisión de su recorrido. No se puede esperar con ilusión el paso de la comitiva que en un abrir y cerrar de ojos ya la ves marchar. Tampoco se puede aceptar que a las 21:30 todavía se estén visitando barrios. Pensemos en los más pequeños.
Habría que todo el mundo se pusiera de acuerdo para revisar este aspecto, imaginad un recorrido que comenzara en la calle Mayor, subiendo por la Rambla, deteniéndose en la Plaza de la Iglesia y que luego continuara hacia la Avenida Salvador Allende hasta la Torre de la Miranda, donde podría terminar. Esto supondría pasar por espacios amplios, sin peligros y sobre todo poco a poco, para disfrutar, para poder acercarte con tus sífilis hasta los pajes y bien poder limpiarse los mismos. Y en un momento los Reyes y Maginet podrían bajar de sus carrozas y acercarse a la gente, hablar y llegar con la punta del dedo a tocar la barba de Melchor.
Este ir poco a poco posibilitaría aumentar los elementos que podrían formar parte de la rúa. Posibilitaría la ida a pie de toda una serie de personajes. Los primeros los pajes, los abanderados y portaestandartes, los caballos cargados con las alforjas de regalos y escaleras, tal vez un rebaño de ovejas, dos camellos avispados y, si los responsables se animan, podrían devolver la "Colla de los Avestruces". Y si se invita aún más a los jóvenes y las entidades a participar, podrían nacer las peñas o grupos de Maginet, de Melchor, de Gaspar y pueden Baltasar las cuales, con una competencia sana, cada año prepararían nuevos elementos, nuevos vestuarios para caracterizar el desfile de su personaje. Recordemos, todos juntos, que esta fiesta hace salir todos de casa y vale la pena hacer un gran esfuerzo, en este apartado, para que se sienta bien a gusto.
De todos modos piensa que esta reflexión es muy particular. Ya sabemos que quien manda, quien hace y deshace es Maginet... Preguntamosle?
Antes de ir a dormir y para dar la bienvenida a nuestra casa a los Reyes, recuerde dejar el patio o el balcón del agua y la paja para los camellos y, dentro de casa, sobre una mesa bien puesta, el vino dulce los turrones y cuatro vasitos. Sí... cuatro. Pensad que Maginet los acompaña!